Cómo piensa quien pone el precio a las opciones: gestiona un inventario de riesgo, no una apuesta direccional.
Cada opción que vende o compra le deja una posición. Su problema es vaciarla sin perder demasiado en spreads y coberturas.
La delta se cubre casi continuamente. Lo que se acumula es el riesgo de volatilidad, y las cotizaciones se inclinan para frenar o devolver ese inventario.
Cada strike y vencimiento tiene su volatilidad implícita. Modelos como SVI, SABR, Heston o la volatilidad local la describen.
Modelo clásico de Avellaneda y Stoikov (precio de reserva r y spread δ). Si el creador de mercado acumula inventario positivo, baja el precio de reserva y desplaza sus cotizaciones para vender antes: ve cómo se mueven bid y ask. Ejemplo didáctico con s = 100, T−t = 1, k = 1,5.